30 de diciembre de 2008

LA DEPRESIÓN DE FIN DE AÑO

PALABRA DE CÍCLOPE



Ilustración tomada del blog de Miguel Ángel Sankar



Usted es de pocos cariños, es de aquellos seres que aman con intensidad a unos cuantos, fundó su familia pretendiendo transgredir al olvido, los otros, los que se apellidan como usted, solo son parientes, aves transitorias cuyo plumaje negro irradia su estado de ánimo.

La depresión es ahora su vivir, la sed apagada le marchita las mejillas, el desgano es el rostro de la mente palpable en cada acto, el cuerpo es el dolor de la existencia.

Muchas personas se sienten igual que usted, la temporada es propicia para exacerbar lo que no se pudo hacer o lo poco que se hizo durante 365 días, tiempo de resumir la impotencia, la circunstancia erguida como una muralla interminable, la felicidad o al menos la tranquilidad son luces lejanas titilando en la costa.

Está por terminar un año de perros, gracias a Dios, ¿existirá esa fuerza superior a la que se encomienda desde que tenía cinco años? o ¿será la esperanza inherente en los humanos para esconder su ignorancia?, no hay remedio para la tristeza, solo la fe y el prozac, paliativos de la ilusión.

Se siente tan cansado de dormir, tan fastidiado de hincarse ante el destino, tan débil que al hálito de su alma se lo lleva la ventisca pero resurge terco al amanecer.

Lo alentador es imaginario, las borracheras con los amigos son catarsis repetitivas, exorcismos de demonios familiares que siempre regresan con más fuerza, soledades descarnadas que se encuentran en cualquier parte.

Pero no todo está perdido, le queda la lucidez, la capacidad de reflexionar en el fondo del abismo.

Las fórmulas para escalar al cielo recetadas por los terapeutas son masturbaciones para psiquis como la suya, ¿para qué confesarle a otros las tempestades internas?, ¿qué sentido tiene involucrar a terceros cuando no hay mejor diálogo que el que se tiene con uno mismo?.

No necesita la conmiseración de nadie, mañana se acordará de estos días aciagos con la fortaleza del que renace de las ruinas, la resurrección egoísta del temple, la certera convicción de haber escapado de la congoja.

Por ahora, solo resta la agonía, la espera eterna de la que seguramente sabrá sobrevivir
.


Gabriel Otero


Publicado en Diario CoLatino, 30 de diciembre de 2008

http://www.diariocolatino.com/es/20081230/articulos/62236/

*Agradezco a Robert Durán, intelectual catalán, el texto que me dedicó en su magnífico blog Privatum, acá está el link http://privatum.blogspot.com/2009/01/la-agona-diosa-de-la-jungla.html , por cierto, Robert, he comenzado a leer La maldición de la filosofía, ya te comentaré si termino desdentado en el intento.

17 de diciembre de 2008

EL MARATÓN GUADALUPE-REYES

PALABRA DE CÍCLOPE



Piñatas mexicanas, fotografía cortesía de Piñatas Digitales


Luces de colores estallan en el cielo rasguñando con su brillo la noche, ánimos festivos colmando el fervor religioso, expresiones de júbilo colectivo porque hace 477 años la Virgen de Guadalupe se le apareció a Juan Diego en el Cerro del Tepeyac.

El uso de juegos pirotécnicos y de todo tipo de cohetes está prohibido por ley en la Ciudad de México, pero ¿qué tanto es tantito? si peregrinamos de toda la República a cantarle serenata a la Emperatriz de América.

La penumbra es propicia para la celebración y el recuerdo, porque aquí todos somos Guadalupanos aunque no lo seamos, acá somos una piel y un cuerpo penitentes cumpliendo mandas por milagros concedidos aunque no creamos en ellos, acá la religión y el estado se divorciaron hace dos siglos pero siguen viviendo en amasiato.

El mexicano es un pueblo bullicioso y poco le importa que sus gobernantes sean laicos en horas de oficina y creyentes en su casa, cualquier pretexto es causal de fiesta, el 12 de diciembre también es el inicio del cada vez más conocido Maratón Guadalupe-Reyes.

Afirma el ingenio popular que la tradición maratónica surgió, por los ímpetus etílicos de la juventud, allá por los años noventa del siglo veinte y consiste en 25 días de fiesta continua en las que se conmemoran preposadas, posadas, Navidad, Día de los Inocentes, Año Nuevo y la llegada de los Santos Reyes el 6 de enero.

A los jóvenes de esa época, a usted y a mi, se nos atribuye la paternidad, el páncreas y el hígado de Pantagruel para soportar los bombardeos de tequila, mezcal, charanda, ponche, pulque, mole, cochinita pibil, pozole, romeritos, bacalao, pavo, pierna, muéganos, buñuelos, rosca de reyes, tejocotes, caña de azúcar y cacahuates porque la piñata los tiene de a montón.

Y aun así, apologistas del santoral pretenden ampliar 26 días más el convivio hasta el dos de febrero, el Día de la Candelaria, por aquello de encontrarse al niño dios de plástico en la rosca de reyes y fomentar las tradiciones y pagar el consabido encuentro con atole y tamales.

Porque acá se celebra todo, el nacimiento y la muerte, la victoria y la derrota, la risa y el llanto, el amor y el odio, todo es parte de la gran comilona de la vida y acá venimos como sea, hincados o caminando.

Por eso, cada año son mayores las probabilidades que el maratón se llame Guadalupe-Candelaria y muchos atletas morirán de cirrosis u obesidad, pero cuando menos lo intentaron.

Gabriel Otero

Publicado en Diario Colatino, 16 de diciembre de 2008











9 de diciembre de 2008

LA SUEGRA

PALABRA DE CÍCLOPE



Para Félix Koslowski, quien me regaló la idea

Villana familiar favorita, personaje esencial en cualquier discusión de pareja, referente obligado en la toma de decisiones en el noviazgo o el matrimonio, ella es la maldita o bien amada suegra, famosa por su bipolaridad en el sentido amplísimo de la palabra.

A la suegra o la amamos o la odiamos, no hay términos intermedios, ella es entrometida, quisquillosa y fisgona, puede ser nuestra mejor aliada o la mamba negra nativa encontrada en los recovecos del hogar, lista para soltarnos su ponzoña por el placer primario de afilar los dientes.

La suegra nunca acepta roles secundarios, ella siempre debe estar en los primeros planos junto a su hija o hijo y después educando o deformando a los nietos.

Su comportamiento es inesperado como su presencia, construye y destruye al mismo tiempo, para ella no existió mejor partido para su hija que el ex novio o nunca le terminó de convencer su nuera por tener un ojo estrábico o la nariz demasiado grande o las orejas muy chicas.

Cuando uno pretende fundar una familia, además de ejercer los dotes diplomáticos se debe tener una mirada clínica y optimista, analizar causas y efectos, como por ejemplo si la lindura de su novia no sabe cocinar es porque su mamá, o sea, su futura suegra no es que sea incapaz en dichos menesteres caseros, sino que consideró superfluo heredar esos conocimientos a su hija profesionista, para eso hay cocineras, y si usted no puede contratar una, quedará de manifiesto su insolvencia, el amor lo obligará a buscar alternativas y se convertirá en chef en diez lecciones.

Ser suegra es difícil, ¿usted cree que mantenerse joven no es un tormento? las carnes ya no se acomodan, la faja es una tortura china, las arrugas no se borran ni con placenta de macaco o esperma de ballena, pero la entereza debe prevalecer, ellas son abuelas no abuelitas, el diminutivo resta presencia y autoridad.

La suegra, la muy dichosa suegra, la impartidora de lecciones de vida a ese par de tórtolos inconscientes que nunca crecen porque el amor es como la oligofrenia adquirida, ella se encargara de bajarlos de las nubes.

Un matrimonio sería demasiado monótono sin las suegras, qué haríamos sin su mirada escrutadora, sin sus eternos cuestionamientos, sin sus ácidos comentarios.

Lo preocupante es cuando transcurren los años y su esposa también empieza a transformarse en suegra.
Gabriel Otero

Publicado en Diario CoLatino, 9 de diciembre de 2008















METAMOS EL SONETO EN EL MERCADO

BARDOS Y GOLIARDOS DE HOY


Óleo de Vincent Van Gogh

Metamos el soneto en el mercado.
Vaya la frase cruda a la cocina.
Ya nunca mas sonetos de leontina,
Por fórmula ridícula cercado.

Recojamos del pueblo mal hablado
Su raíz y su esencia campesina.
La libre frase si no hiere espina:
El que no grita morirá ahogado.

Sopa de patas para el señorito
Contador de rituales y verbenas.
Arroz con tunco o casamiento frito.

Once sílabas, once berenjenas
Adornando el guisado del escrito.
Metamos el soneto en las alacenas.


Ulises Masís
El Salvador
1925-1992





EPÍGRAFE PARA UN LIBRO CONDENADO

BARDOS Y GOLIARDOS DE SIEMPRE

Charles Baudelaire
París, Francia
(1821-1867)

Lector apacible y bucólico,
Ingenuo y sobrio hombre de bien,
Tira este libro saturniano,
Melancólico y orgiástico.

Si no cursaste tu retórica
Con Satán, el decano astuto,
¡Tíralo! nada entenderás
O me juzgarás histérico.

Mas si de hechizos a salvo,
Tu mirar tienta el abismo,
Léeme y sabrás amarme;

Alma curiosa que padeces
Y en pos vas de tu paraíso,
¡Compadéceme!... ¡O te maldigo!


Versión de Antonio Martínez Marrión







JUSTINA

VITRAL




Recién releí Justina, novela del estigmatizado Donatien Alphonse François de Sade, conocido en la posteridad como el Marqués de Sade.

La primera versión de Justina se publicó en 1791, sin la firma de su autor y bajo los auspicios de un conglomerado de impresores holandeses. De inmediato fue censurada por atentar contra la moral y las buenas costumbres de la Francia post-revolucionaria.

El Marqués de Sade residió gran parte de su azarosa vida en la cárcel, era un aristócrata culto, libertino y refinado cuya perversión favorita consistía en flagelar a quien fungiese como su pareja, fuera hombre o mujer.

De la derivación de su apellido surge la palabra "sadismo" que signifca, en su acepción común, el causar sufrimiento físico a otra persona para el placer sexual propio.

Justina refleja las taras de una época en donde las clases bajas eran consideradas objetos para uso y capricho de la nobleza o aristocracia.

Justina trata sobre la infortunada vida de una joven pueblerina quien intenta hacer prevalecer su virtud y sus creencias en la divinidad ante un mundo plagado de personajes perversos y libertinos.

Se describen imágenes de todo tipo de perversiones sexuales con un lenguaje, que en los albores del tercer milenio, resulta sutil y hasta delicado.

Sin embargo, las escenas narradas son crudas, tanto que una cantidad considerable de sicólogos han basado sus teorías y parámetros de conducta en la forma de actuar de los personajes del Marqués de Sade.

Los sicólogos califican de "patológicas" las maneras de ejercer la sexualidad de los personajes. Y en efecto, hay mucho de enfermizo y de sórdido en Madame Dubois y los monjes Clemente, Antonino, Jerónimo y Severino por mencionar a algunos.

Lo que es tedioso en la novela es el cúmulo de justificaciones que los personajes relatan como apología de sus actos, aunque en dichos parlamentos exista una congruencia pasmosa.

Independientemente de la leyenda oscura que los censores de la libertad han creado alrededor de la vida del famoso Marqués, toda acción de censura es abyecta en sí misma, resulta interesante conocer la densidad de la obra de uno de los precursores de la literatura erótica actual.

Gabriel Otero

Publicado en el periódico Siete Días, Cuernavaca, Morelos









2 de diciembre de 2008

EVA Y EL PECADO ORIGINAL

PALABRA DE CÍCLOPE

Adán y Eva de Alberto Durero

Afirma el Génesis que Varona, creada de la costilla de Adán, fue la primera en comer del fruto prohibido, el mismo que Yavé había advertido no consumir bajo ninguna circunstancia porque abriría los ojos al saber.

Era el producto del árbol de la ciencia, el que nos haría cuestionar cómo, cuándo y por qué, la serpiente y su lengua bífida habían hecho su labor a la perfección, el bicho parlante, seductor como Luzbel y elocuente como cualquier político, reptó hasta convencerla de las bondades de transgredir la autoridad divina.

Varona y su curiosidad, que luego legaría a futuras descendientes, literalmente nos expulsaron del Edén, ese lugar mítico descrito por los sabios misóginos por el que pasaban cuatro ríos, entre ellos el Tigris y el Éufrates.

Varona, la de desnudez violácea cubierta por el pudor de las hojas de parra de los renacentistas, subyugó con su sonrisa vertical al bestia de Adán para cometer el pecado original. Yavé, en uno de sus exabruptos conocidos, hizo de lado las condiciones de deidad y creador del universo y nos condenó a ser esclavos del trabajo, a ganarnos el pan con el sudor de la frente y el calor de las gónadas.

Dicen que el libre albedrío es peligroso, así lo creían nuestros padres, abuelos, bisabuelos y tatarabuelos, Varona después de la mordida generosa se transformó en Eva nuestra madre, la dadora de vida y perdonadora hasta el cielo de por vida.

Eva se redimió y Adán dependió de los olores de su mujer, feromonas llamando al juego de la reproducción, aromas etéreos traspasadores de épocas y circunstancias. Y así vivió por los siglos de los siglos.

Y nacieron caínes y abeles, dualidades imposibles alojadas en los reductos del estómago o el corazón, rostros conocidos en el reflejo, imágenes usuales de la página roja.

No hay maldad más la que surge de uno mismo, el yo en el espejo de los otros, la maldita manía de exterminarse sin miramientos, la terquedad de hacerle daño al semejante.

El género masculino heredó los apetitos de Adán, las debilidades corpóreas impuestas en los genes, las mujeres pescaron de Eva sus desbarajustes hormonales, los humores cambiantes, la importancia de ejercitar la lengua como medio de comunicarse.

Cuestionamos a Yavé su enojo eterno, después de todo han pasado millones de años que son sólo un atisbo de brisa en sus ojos.

Gabriel Otero

Publicado en Diario CoLatino, 2 de diciembre de 2008















POESÍA VERTICAL

BARDOS Y GOLIARDOS DE SIEMPRE

Roberto Juarroz
Coronel Dorrego, Argentina
(1925-1995)

POESÍA VERTICAL 3

¿Por qué las hojas ocupan el lugar de las hojas
y no el que queda entre las hojas?
¿Por qué tu mirada ocupa el hueco que está delante de la razón
y no el que está detrás?
¿Por qué recuerdas que la luz se muere
y en cambio olvidas que también muere la sombra?
¿Por qué se afina el corazón del aire
hasta que la canción se vuelve otro vacío en el vacío?
¿Por qué no callas en el sitio exacto
donde morir es la presencia justa
suspendida del árbol de vivirse?
¿Por qué estas rayas donde el cuerpo cesa
y no otro cuerpo y otro cuerpo y otro?
¿Por qué esta curva del porqué y no el signo
de una recta sin fin y un punto encima?




PLEGARIA AL ORGASMO

BARDOS Y GOLIARDOS DE HOY

Ajeno a mis pensamientos
huiste a un casto silencio

Hoy
que sedienta mi sangre te busca
ni a golpes ni a ruegos
te insinúas

enajenado prosigues
riguroso y oprimido y largamente oscuro
como pasillo de convento desolado


ángel de dura delicia
apático orgasmo rebelde
erizado temblor
pólvora vulnerable

Regresa a mí
y aniquílame.

Dina Posada
El Salvador
1946-








25 de noviembre de 2008

QUE VIVA EL MATRIARCADO

PALABRA DE CÍCLOPE



Pony Tail Falls, Fotografía de Carlos Crespín


La mente de los niños es más simple que la de las niñas, las féminas por naturaleza siempre han llevado la ventaja, crecen más rápido, su cerebro es más versátil y desarrollan el instinto de supervivencia a edades tempranas, ellas maduran dinámicas y van adquiriendo capacidades que les permiten adaptarse a cualquier circunstancia.

Dios debió haber estado embelesado cuando creó a la mujer, a pesar de todas sus contradicciones y complejidades, no hay criatura más perfecta que ella, la generadora de vida, la que con sólo pasar nos hechiza o nos fulmina.

Los niños son más lentos, sus procesos son pausados, el aprendizaje es a base de repeticiones en la memoria, el razonamiento es mimético, la experiencia sirve de adiestramiento.

La sociedad manipula a su conveniencia los roles a desempeñar por niñas y niños. De bebés los márgenes entre géneros son difusos, pero son los mismos padres quienes establecen las fronteras al pintar de rosa la habitación de ellas y de azul la de ellos.

En el seno familiar tradicional a ellas les fomentan a ser delicadas, tiernas, emotivas, lindas, coquetas y amorosas, juegan al té y a las mamás desde pequeñas, son princesas y reinas de territorios imaginarios. A ellos a se les enseña a ser fuertes, a no llorar, a competir y a desplegar destrezas físicas.

Un ejemplo aleccionador, es que si usted visita cualquier almacén se dará cuenta de la variedad de ropa y accesorios para niñas y de la escasa oferta para niños. Existe moda para niñas y lo de siempre para niños.

Igual sucede con los juguetes, que si bien se han adaptando a los nuevos tiempos, en esencia permanecen siendo los mismos, así tenemos muñecas como Barbies y Bratz para ellas, y pistas de coches, pistolas y balones para ellos. El Xbox y el Wii son democráticamente para niñas y niños.

Las diferencias se van complementando, en el transcurrir de la vida requerimos más nosotros de ellas que ellas de nosotros y con lo inteligentes que son es muy probable que prescindan de nuestro género. La irresponsabilidad y la desidia masculina las han convertido en proveedoras, en paladinas de la subsistencia diaria, miles de madres solteras que sortean gráciles los laberintos de la existencia.

Históricamente las hemos relegado, su papel era la de estar expectantes y abnegadas, siempre a la espera de atender a marido e hijos sin derecho a cuestionarlos.

Las condiciones han cambiando, el matriarcado es lo de hoy, tal vez sea la opción para que recuperemos como especie nuestro paraíso perdido, ese del que nos exiliaron hace milenios por comernos la fruta prohibida.
Gabriel Otero
Publicado en Diario CoLatino, 25 de noviembre de 2008













21 de noviembre de 2008

COSAS DICHAS AL CAMINO

Portada del libro Cosas dichas al camino de Gabriel Otero, la edición fue realizada por Rosa María Zabal y los alumnos del 1er. año de bachillerato del Instituto Romera de la Ciudad de México


Nota del autor

Los poemas de este libro resumen 24 años de lidiar con la palabra, el camino ha sido largo, tanto que en un par de ocasiones me he sentado a contemplar el sol, por el sólo placer de buscar su luz. En este afán compilatorio se reúnen algunos versos de mis cinco poemarios: Remanso de las piedras (1993), Entre el aire y tu piel (1994), Sueños de Caín frente al espejo (1999), Cronogramas (2006) y Semillero (2007). Agradezco a Rosa María Zabal y a sus alumnos del 1er. año de bachillerato por el esfuerzo de editar esta recopilación que fue hecha para ustedes.

GO

CAMINO

1

Hice promesas
no recuerdo
si al viento
tracé mundos
en un párpado
que no se abre
votos
cosas dichas
al camino
río
la tarde
lluviosa
cae.

2
En mi juventud
acostumbraba
a rezar
a coser
almendras
en las mañanas
de ocio
a sentir
lo que nunca
habría
de sentir
a saber
lo que ahora
no sé.

CONFESIÓN

Quisiera
decirle en su boca
decirle con las yemas
lo de siempre
lo que nunca
le he dicho.

La espuma
se deshace en saliva
de querer decirle
lo de siempre
lo que nunca
le he dicho.

Las palabras
se quedan atoradas
en un vaivén
entre el insomnio
y la calma
de querer decirle
lo de siempre
lo que nunca
le he dicho.

Me encuentro
con el mar
en sus ojos
y navego
por decirle
lo de siempre
lo que nunca
le he dicho.


TESTAMENTO

Te dejo mis huesos
y el enredo del verbo
te dejo mi humus
disperso en el cuerpo
te dejo volátil
intensa y lejana
te dejo estrella
de ayer y mañana.

CARTA

Para Gabito

Nunca vislumbre tu llegada
apareciste arropado
por cantos de madrugada
saliste del vientre
como quien descubre
oquedades
como añorando
la viscosidad del limbo
te veo crecer
y veo a tus ojos
devorando cielos ciruelos
ay hijo nos falta tanto
por encontrar
y por encontrarnos
lo inusual es lo cotidiano
como crecer
junto a los cedros
he despreciado tanto
al tiempo
a ese tiempo
que no existe
y este es un día más
en el que sale el sol
pero es diferente
tu eres la intensidad
de estos abismos.

LABERINTO

He navegado cada mar
buscando algas de oro

He besado todas las bocas
cazando cada sueño

He quemado mis carabelas
para olvidar los temblores

He prendido a las estrellas
para consolar mis llagas.

COLORES

La vida es de colores
como el cerro azul

la revolución de las hojas
los ojos respirando iris

el ciprés la ceiba
besando a mi cielo.

CUERNAVACA

¿Cómo no sentir la inesperada
piel de tus tardes?
¿Cómo no dormir en las cúpulas
de tus iglesias?
Si fue tu lluvia la que conjuró
a mi sortilegio.
Si fue tu follaje el que curó
a mi garganta.
Y si en tu cielo desierto
no encuentro el rastro de un oráculo
será la hora de guardar los ojos
en los bolsillos del pantalón
será un nuevo tiempo
para empacarte y llevarte conmigo.

VEJEZ

La secuencia vital
ardiendo

Cronos sumergido
en el abismo

la vida que se fuga
en el incienso

es tiempo de coser
una mortaja
de estrellas.

CUALQUIER DÍA

Acaricio la cera metálica
de una vela quejumbrosa

escarbo entre las sombras
donde sólo las orugas habitan

palpo la sequedad
de las paredes

y platico con los ovillos
escondidos de las arañas
oigo la soledad
de los mil grillos

y luego
simplemente
apago el árbol
de la existencia.

POETICA V

Hace mucho tiempo
me perdí
en la desmemoria

la silueta del volcán
es sólo la quimera
de una mente ociosa

mi polvo lo esparcieron
por los cafetales

mi sangre
fue bebida por medusa

mi nombre
fue inmolado en nombre
de lo insano

pero todavía existo

persisto en la incorregible
búsqueda de mi palabra.



HOMENAJE

Para Gris

1
Si alguna vez muero
esconde mis perversiones
tira mis epigramas
conviértelos en piedras de río
hereda las canciones
que nunca escribí.

2

Recuerda mis intentos
por dormir subyugado
a tu sonrisa vertical.

3

Oh
la delicia de probar
el ojo de la existencia
el ritmo de tu gemido
la cadencia del tantra
si alguna vez muero
que tu templo
sea mi tumba

4

Si alguna vez muero
voy a volver
para cantarte
mi absoluto
imaginario

voy a volver
para hacerle
genuflexiones
a tu sexo.



OTRO DÍA

Para Roque Dalton

El poeta
redobla las colinas

deshace los durmientes
llora en las avenidas

prostituye a las palabras
en campos de amapolas

se ríe
hasta de las nubes más finas

ama el silencio de los callejones
cree en el vuelo de los ruiseñores
oye el grito de las larvas nocturnas

el poeta lamenta
camina hacia el firmamento.























VICIOS DE HOY

PALABRA DE CÍCLOPE


Diga que es lo que hace en su tiempo libre y le diré de que enajenación padece: usted es tradicional ve la televisión hasta dormirse, es adicto a comprar milagros por teléfono, le consume la existencia el cigarro, bebe para olvidar que bebe como aquel personaje de El Principito, guarda su memoria en algún viaje y no precisamente en avión.

Manda mensajitos por celular cada cinco minutos esperando respuesta, se confiesa animal con la capillita en turno los martes y los jueves.

Le choca su esposa, ese cetáceo pretencioso con el que duerme, hace lustros el amor se extravió en la rutina y ella se volvió redonda como un planeta y convenenciera como una rémora, pobre, ni siquiera su familia la soporta.

Pero un divorcio no es opción, la correlación costo-beneficio sería altísima, la muy arpía encontraría la fórmula para comerle las entrañas sin pestañeos.

Usted se siente tan capaz en la vida que se le hace chiquito el mar para echarse un buche de agua, pretende ser tan joven que se pinta el pelo los domingos, o se masajea el valle de su calva con la esperanza de ver nacer racimos de pelo.

No acepta interrupciones mientras cumple el rito de la ablución semanal, el cuerpo se marchita aunque lo atiborre de ungüentos y cremas.

Aún en el ocio anda neurotizado, el enojo es su mejor anfetamina, porque ese también es un vicio letal, sentirse en la plena soberanía de joderle el momento a los demás por deporte, el alzar la voz sólo para alterar el yunque del vecino.

Piensa que es la séptima vez que se cambia de religión, ningún intermediario divino le dice lo que quiere escuchar, católicos, evangélicos, adventistas, testigos de Jehová, mormones, judíos, budistas y musulmanes todos ponen pretextos para escalar al cielo, aunque usted puede pagar lo que sea para redimirse.

La mejor terapia es el trabajo, es lo único capaz de resanar sus oquedades, ¿habrá mejor anestesia para el dolor del vacío existencial que generar dinero?.

¿En qué momento la abulia lo invadió como algo palpable?, ¿desde cuándo desconoció al rostro y al alma reflejada cada vez que se mira en el espejo?

Gabriel Otero

Publicado en Diario CoLatino, martes 18 de noviembre de 2008

http://www.diariocolatino.com/es/20081118/articulos/60903/

















17 de noviembre de 2008

HOMENAJE A GABRIEL OTERO

PIXELES ACTUALES



El lunes 10 de noviembre alumnos de primero de bachillerato del Instituto Romera de la Ciudad de México realizaron un homenaje al que esto escribe con el propósito de reconocer mi trayectoria profesional.





El momento fue solemne, después de los honores a la bandera, Rosa María Zabal, maestra de literatura y amiga leyó una breve semblanza biográfica de Gabriel Otero.


Los jóvenes fueron más allá editaron el libro compilatorio Cosas dichas al camino, que reúne 24 años de versos, querían llevarse un recuerdo de su servidor.


Lo que más me impactó fue la lectura que los jóvenes hicieran de mis versos, nunca pensé que podía comunicarle algo a otra generación.



Juego de espejos temporales el Gabriel Otero de ayer se asoma frente al Gabriel Otero de hoy.




Instantánea de la firma del libro de visitantes distinguidos del colegio


Firma de autógrafos




Gracias a Rosa María Zabal y a los jóvenes estudiantes del Instituto Romera por el homenaje, el libro y sobre todo por leer mis versos.








13 de noviembre de 2008

MI COCHE Y YO

PALABRA DE CÍCLOPE



No me diga que su deseo íntimo es haber nacido con ruedas, le irritan sus pies, esos apéndices mellizos que su haraganería considera oxidados y que ni siquiera usa para ir a la tienda de la esquina.

No intente convencerme que caminan sólo los bípedos sin pretensiones y los cuadrúpedos porque no les queda de otra.

No me cuente que usted con sus excesos puede dejar de comer, pero como buen administrador que es nunca sacrifica la cuota de gasolina.

Porque en plena modernidad todos pregonan convencidos y vehementes que el coche es una necesidad, un símbolo de estatus sobre el fracaso vital-económico de las mayorías.

A gente como usted se dirigen las campañas publicitarias de compañías automotrices, ellas, intuitivas, entienden su sentir, sus anhelos libertarios mientras conduce sobre asientos Recaro, solo vea el brillo de los rines Momo, sienta la dirección hidráulica moverse con un solo dedo, escuche bajos, medios y agudos en un exquisito sonido Bosé, déjese seducir por la tiptronic y que los caballos de fuerza vuelen el asfalto y la imaginación, relájese sobre el tablero de piel y si las luces rojas de los medidores de aceite, frenos y velocímetro se encienden al mismo tiempo y las bolsas de aire se explayan como las nubes significa la certeza de llamar a su seguro porque acaba de chocar.

Cómo le estorban los peatones ¿creerán que la calle se hizo para ellos?, todos tienen la manía de buscar grietas en el piso, de atravesarse sin ver y de frenar la testosterona del acelerador.

¿Y los ciclistas?, esos son peores, pasan rozando su carrocería, la que recién enceró el domingo, los muy desconsiderados, como si no hubiera invertido toda la mañana acariciando el coche como si fuera una mujer, casi una parafilia digna del análisis de Sigmund Freud.

¿Y los autobuses y colectivos? un suicidio en masa del que usted nunca participará, es preferible declararse enfermo y llamar al trabajo que involucrarse en ese amasiato forzado con los de a pie.

¿Qué hacer con usted y los demás que son como usted?, los que atiborran las calles en horas pico, los contribuyentes mayores de la extinción irremediable de nuestro planeta, los que afirman que el coche y ellos son uno mismo.

Gabriel Otero

Publicado el 11 de noviembre de 2008 en Diario CoLatino
http://www.diariocolatino.com/es/20081111/articulos/60704/?tpl=69






LA BRISA

BARDOS Y GOLIARDOS DE SIEMPRE



Arthur Rimbaud
Charleville, Francia
(1854-1891)

En su retiro de algodón,
con suave aliento,duerme el aura:
en su nido de seda y lana,
el aura de alegre mentón

Cuando el aura levanta su ala,
en su retiro de algodón
y corre do la flor lo llama
su aliento es un fruto en sazón.

¡Oh, el aura quintaesenciada!
¡Oh, quinta esencia del amor!
¡Por el rocío enjugada,
qué bien me huele en el albor!

Jesús, José, Jesús, María.
Es como el ala de un halcón
que invade, duerme y apacigua
al que se duerme en oración.

Versión de Andrés Holguín





5 de noviembre de 2008

DEL HALLOWEEN A LA GUERRA

PALABRA DE CÍCLOPE


Que tire la primera piedra quien de niño no se haya disfrazado de la bruja Ágata, el monstruo de la laguna verde, la momia, hombre lobo, Drácula, Frankestein, fantasma o esqueleto. Que levante la mano el que no haya lanzado huevos podridos en puertas de casas y parabrisas. Que se retire ipso facto a su tumba oblonga el que no recuerde las películas de terror de Vincent Price, Boris Karloff, Peter Cushing, Bela Lugosi o al menos las de los bufones de Abbott y Costello.

Toda una época la suya y la mía, el terror clásico era televisado en matinés o en horarios vespertinos en los canales dos y seis, la celebración de la noche de brujas o Halloween era la expresión máxima de nuestros pavores infantiles, risibles hoy por la cantidad de efectos especiales minimizadores de la imaginación.

En la noche del 31 de octubre asumíamos apariencias terroríficas para pedir dulces de puerta en puerta y asustar a otros niños, podíamos salir a la calle despreocupados bajo la tutela de algún adulto con presencia discreta e invisible, las sombras eran nuestras pero había que regresar a casa antes de las diez.

Los días previos las abuelas nos contaban leyendas de tradiciones orales como la siguanaba, los cadejos blancos y negros y la carreta chillona, narraciones que nos ponían los pelos de punta por su simpleza pero tremendamente enraizadas en la sabiduría popular y en la oscuridad de nuestros temores.

Nuestras mamás, cuidadosas y protectoras, nos comentaban que debíamos revisar los dulces antes de comerlos para detectar vidrios molidos u otras singularidades como excremento de perro o de gato. Uno nunca sabe de la existencia de lacras imitadoras de perversas costumbres como si San Salvador fuera el Harlem o el Bronx. Afortunadamente nunca nos encontramos con esos copycats tercermundistas.

Llegábamos felices a nuestras casas cargados de dulces, exhaustos por haber caminado hasta el Camino Real, expedición única anual y colectiva, celebración de la niñez que repetiríamos durante varios años.

Surgió la guerra y el Halloween se materializó en la calle: cuerpos decapitados, muñones esparcidos, castraciones, tanquetas que se convertían en carretas chillonas, gritos y lamentos nocturnos como recordatorios de aquelarres. A la siguanaba la violó todo un batallón y al cadejo, al can de otro mundo, lo desollaron vivo para luego comérselo.

Era el horror cotidiano de la guerra, la maldad colectiva, la insania a la que nunca hay que volver.


Gabriel Otero


Publicado en Diario CoLatino, 4 de noviembre de 2008


http://www.diariocolatino.com/es/20081104/articulos/60481/











LENTO POEMA DE LOS MARES

BARDOS Y GOLIARDOS DE HOY


Mar Nocturno de Carlos Rivaherrera


Para Zipacná de León

Yo quisiera escribir un poema del mar,
Un lento, largo poema de los mares,
De todos los mares del mundo,
De los que conozco y de lo que me quedan por conocer,
Porque han estado más lejos de mis manos y mis pies,
Y del tiempo que me ha tocado vivir.
Yo quisiera escribir un poema del mar de mi tierra,
Y de todos los mares de todas las tierras,
Del planeta que gira en la pecera de cristal del espacio,
Pez redondo rodeado de sí mismo hasta el aire,
Navegando en el lento mar del espacio.
Yo recuerdo una noche,
Y estoy tan lejos de mí mismo que aún me queda una noche
Yo recuerdo una noche hecha del tejido de sí misma hasta el aire,
Donde el mar resplandece de plancton como habitado
Por astros innumerables y diminutos,
Suspendidos sobre la superficie de las aguas
En el horizonte del aire.
Cada gota está habitada por un pequeño dios luminoso,
O por muchos millones de dioses luminosos.
Levanto cien en mi mano,
Y me siento vecino de las estrellas
Bajo la inmensa luna de verano,
Y para el viento.
Es el viento del trópico de la noche,
Donde los pensamientos navegan como peces.
Yo recuerdo esa maravillosa noche de verano junto al mar de mi tierra,
Donde hablaban los astros del cielo profundo del agua,
Mientras movían las palmeras sus cabelleras pensativas.
Yo recuerdo esa noche como un inagotable tesoro de los mares,
Que no escondió pirata alguno en el agua,
Sino Dios, en la infinita levedad de las fuertes olas.
Cada gota palpitaba de lentos planetas desnudos,
Que harían las costas de la soledad,
Ricos de sí mismos y conscientes, doblemente altos
Por nacer de los profundo,
Instalando con fuerza y continencia su poderío
Sobre las olas del mar de la noche.
Tengo en las manos lluvias
Y una nube de lluvia,
Y recuerdo otros mares otras olas otros árboles,
Las graves costas grises y frías
Donde naufragan olas grises
Bajo el chillido de los pájaros,
Que habitan en islotes de piedras,
Donde apenas crece la hierba.
Y recuerdo una tarde
Que me duele en lo más hondo del duro corazón,
Y que recuerdas tú, Christine,
Y que recordaría aún Patrick, si viviera.
En las costas de Francia,
Entramos a un acuario que el guardián ha abandonado,
Olvidando cerrar la puerta y apagar las luces de las peceras,
Que brillan en la penumbra.
Nosotros circulamos en la penumbra acuática
Entre peces que vienen de todos los mares del mundo,
Y estamos solos en su augusta presencia.
Un dorado pez mandarín que viene de la China
Hace ondular su larga y delgada cola transparente,
Mientras la anguila eléctrica descansa como una pila acuática,
Y cada pez es una fórmula de plata y jade y azafrán
Y oro rubio y azul cobalto,
En la penumbra de una tarde de un cuarto de una
Ciudad que ya no recuerdo,
Junto al mar mediterráneo.
Vuelta, mar de los sueños.
Yo te veo instalando dunas de arena gris donde
Donde crecen pequeñas plantas espinosas,
Muy al Norte y muy al Sur del planeta,
Ahí donde hace frío.
Y yo te veo, mar gris donde navega la memoria de
De innumerables navegantes,
Que se olvidaron de ti porque ya yacen en el fondo de ti,
Con sus cráneos habitados por líquenes por cabellera,
Mientras circulan peces diminutos por las cuencas vacías de sus ojos.
Yo muchas veces quise ser uno de ellos,
Y estar ya para siempre olvidado de mí mismo y el aire
En el fondo de ti,
Gran mar azul,
Recogido en tus aguas como se recogen los monjes
En silencio y en la soledad.
Yo he amado tu infinita grandeza, mar
Que entre todo lo que habita la tierra,
Es lo que más se parece a la eternidad.
Dicen que el mar es una forma de los cielos.
Creo también que es una forma de los sueños,
Y, pues venimos de él,
También a él debemos volver,
Como se vuelve a Siempre
Cuando se han apagado los relojes.
Es muy tarde.
Estoy lejos de las olas,
La noche me recoge,
Y en la mente navegan los mares que he vivido,
Mientras navegan peces con nombres en latín
En mares tan lejanos como el olvido.
Vuela en la noche negra una estrella que cae al agua
Y desea aprender de nuevo a ser un pez,
Y el mar, que late hondo,
La acepta como un pan caído de la luna.

Ricardo Lindo
San Salvador, El Salvador
1947-






EN LA HUMEDAD DEL SECRETO, 1994

DEL BAÚL DE LOS DAGUERROTIPOS

De izquierda a derecha: Gabriel Otero, Claudia Allwood de Mata y Cecilia Gallardo de Cano


Un hito sin precedentes en El Salvador, la Dirección de Publicaciones e Impresos, editorial del estado, publicaba el libro En La Humedad del Secreto recopilación de la obra poética de Roque Dalton cuya selección estuvo a cargo de Rafael Lara Martínez. La fotografía es de la conferencia de prensa, el libro significó la culminación de dos años de esfuerzos que a la postre sirvieron de base para antologías posteriores. Los versos de Roque Dalton, uno de los poetas salvadoreños más importantes y respetados del siglo XX, siguen siendo materia prima de estudio y de veneración.










2 de noviembre de 2008

CRÓNICA DEL DÍA DE MUERTOS

La Catrina de José Guadalupe Posada

“La calavera siempre me ha pelado los dientes”
Dicho popular mexicano


Ya va a ser día de muertos, se dice el velador casi en voz alta en su cotidiano soliloquio, mientras camina zigzagueando entre los cipreses que cuenta a diario para no aburrirse.

Todas las noches es lo mismo, a ratos se jetea entre las lápidas, pero no por mucho tiempo porque el rocío de la noche mezclado con el humo de la refinería le penetra en los poros y cuando es de mañanita se tiene que limpiar con la crema Pond’s de su vieja.

La necrópolis española no sería nada sin don Jacinto, a él se debe que no se apañen a los muertos los pinches vivos y es que está canijo cuidar semejante extensión, que aunque esté rodeada por un muro a quien se le ocurriera meterse lo haría sin mucho esfuerzo. Hubo una época en que a los genios dirigentes de la beneficencia española se les ocurrió meter perros entrenados en el camposanto, salomónica idea que duró cuatro días cuando a uno de los pastores alemanes se le antojó la pierna de don Jacinto y de remate le quebró su quinqué, heredado de su abuelo, reliquia familiar que fue regalo de don Porfirio Díaz en sus tiempos de gobernante.

El chistecito le costó a don Jacinto la antirrábica de rigor y unos días de reposo obligado en el hotel español que mucha gente conoce como sanatorio pero que hasta agencia de viajes tiene.

A don Jacinto no le gusta recordar eso porque le dan punzadas en la pierna, ya va a ser día de muertos dice casi gritándolo como si quisiera que lo escucharan los muertos, se recuesta en una de las tumbas de frío cemento, adormitado susurra “a mi la pinche calavera siempre me ha pelado los dientes”.

Que voten los muertos
Frase plasmada en el libro Palabras no dichas en campaña de Carlos Salinas de Gortari, Editorial Revolución Institucionalizada, México D.F, 1988


-Oye ¿ya escuchaste lo que dijo Jacinto?

-Sí, pinche viejo, ya lo quisiera ver acá abajo

-Ya me harté que se venga a recostar en mi mausoleo
-Lo bueno es que mañana nos traen flores…¿cuáles son las que más te gustan?

-….las azucenas

-¡Yaaa! hasta parece que te gusta estar muerto

-¿A poco te gustaría estar vivo?

-En estas épocas ni loco, pero yo sigo vivo en el corazón de mis familiares y…..

-Que cursi te viste..

-Ya ni me dejaste terminar, te decía que sigo vivo en la memoria de mi familia pero también sigo vivo para el partido….

-¿Qué, fuiste militante?

-No, hombre, ¿qué no ves que nos hicieron votar?

-Ni cuenta me di

-¿Pero si te fijaste en la campaña que hizo el pelón?

-Sí

-¡Carajo!, si todos hubieran hablado al mismo tiempo ni se hubieran entendido, “que hablen los estudiantes”, “que hablen las amas de casa”, “que ladren los perros”, “que maúllen los gatos”….

-Bueno pues ¡salud!

-¿De donde sacaste la botella de Terry?

-La trajo mi sobrino de España, el muy tarado la dejó acá el 2 de noviembre del año pasado

-Y la tenías bien escondida…

-Es que es para ocasiones especiales

-¿No te dejaron comida de casualidad?

-Pareces nuevo, ¿no ves que en este cementerio no se puede traer comida?

-Disculpa, lo que pasa es que yo vivía en el Panteón de Dolores

-¿Vivías?

-Todavía no me acostumbro a estar muerto

-Te entiendo, aún tienes mucho pelo y además no se te ven careados los dientes…¿no hiciste algún anuncio de Colgate?....

-¡Silencio!

-¿Qué?

-¡Schtt…!

-Ya se levantó Jacinto

-Ah que viejo, se quedó dormido toda la noche…

-Parece que ya van a abrir el cementerio…

-Nos vemos en la noche me saludas a tus parientes….

-Igualmente.


Si no tienen título de perpetuidad no se les dará servicio

Las ocho en punto de la mañana, la reja verde se abre, la gente empieza a llegar en sus phantoms, corsairs y cougars, el estacionamiento del cementerio español ubicado en una calle cerrada no se da abasto “mi vida hay que llegar temprano porque ya sabes como se llena”.

-¿A cómo las flores?
-Las rosas se las dejo baratitas marchanta a 30 mil pesos la docena.
-¡Que caras! no abusen
-Estamos en México marchanta, ¿cuántas le doy?
-Cuatro docenas

Multitud de personas rezan una vez al año por sus seres queridos porque es necesario que descansen en paz.

En el camino principal, mas o menos en el centro del cementerio, se encuentra una pequeña capilla, a un costado hay un fuente en donde patos blancos, negros y bicolores mueven sus aletas para no perder sus costumbres natatorias.

La arquitectura de esta ciudad mortuoria es contrastante, ornamentos barrocos, altos capiteles, tumbas descuidadas como mordidas por el clima, torres coronadas por cruces “Consumatum est”, “Que Dios lo tenga en su regazo” y “murió como debía de morir, mentando madres”.

Una señora escuchaba acongojada al administrador: “si no tienen título de perpetuidad no se les dará servicio”, es el día en que más se visita el cementerio, el día de los llantos fingidos, “el día en que te extraño pero que bueno que te moriste”.

Ya es la hora de la comida, manadas de burgueses españoles o criollos dueños de los hoteles de paso de Tlalpan o de tiendas de ultramarinos llegan con sus hijitos “para que platiquéis con el abuelo Manolo” o la tía Pilarica. La necrópolis está repleta de flores que durarán dos días para beneplácito de los muertos. ¿Comida?, ¡jamás! “nosotros adoptamos las costumbres del populacho pero hasta ahí”.

Cuatro y treinta de la tarde, se van los cougars, los phantoms y los corsairs, los hermanos maristas llegaron tarde en su combi, la reja verde se cierra “tendréis que esperar a venir mañana hermanos”.


“La calavera siempre me ha pelado los dientes”

Don Jacinto en la noche no se podrá jetear sobre las tumbas porque están repletas de flores.

Gabriel Otero, 1988

* Esta crónica fue escrita durante mis años de estudiante para la materia de Géneros Periodísticos, nunca la había publicado.







CALAVERAS DE DÍA DE MUERTOS

CALAVERAS

Gris montó una pequeña ofrenda para nuestros muertos

CALAVERA DE DON JULIÁN

Aquí yace don Julián Otero
dueño del famoso perro negro
dejémosle tequila, whisky y ron
para que se los tome de a montón

nació un dos de noviembre
después de la revolución
vivía en antros y cantinas
dejando a su familia en ruinas

dicen que era mi abuelo
cejón y pestañudo
tenía en la frente un nudo
porque era mal geniudo

mi padre lo recuerda
le pondremos una ofrenda
un altar para el otro mundo
una vela para irradiar su rumbo.





Nuestros muertos son bien recordados y no solamente el dos de noviembre: Angela Pocasangre, Julieta Otero, Guillermo Crisonino, Héctor Oquelí, Arcelía Díaz, Doña Coty, Doña Lucy y Don Julián. Gracias por ser parte de nuestra vida.


CALAVERA DE DOÑA LUCY

Acá duerme abuela Lucy
la de la sonrisa del millón
ella va de sueño en sueño
buscando a Julián su gran amor

murió en abril del noventa
con tristeza en su corazón
aletea su recuerdo vívido
cuando vuela el torogoz

era una cocinera prodigiosa
sabrosa y rica su sazón
albahaca, pimienta, romero
y tomillo destilaba buen humor

descansa linda abuela Lucy
reposa junta al marañón
susúrrale a mamá tus recetas
oriéntala en su sabor

vigílala desde el cielo
que no queme el arroz
que cueza bien los chiles
que me alimente con fervor

en este día de muertos
te invoco tierna abuela Lucy
te ofrezco una vela y un altar
te doy una calavera de azúcar
te regalo mi pensamiento y mi azar.

Don Julián Otero, Doña Lucy de Otero y Don Héctor Oquelí








29 de octubre de 2008

CALIDAD DE VIDA

PALABRA DE CÍCLOPE

Pony Tail Falls, Fotografía de Carlos Crespín

Uno de los clisés en boga más aturdidores es la mentada “calidad de vida”, condensación de conceptos nacidos muertos en boca de políticos, palabras esperanzadoras como buenos deseos en un epitafio.

Los empresarios no se quedan atrás, la utilidad nunca se sacrifica por la calidad y menos para darle vida a sus empleados sino es en sus instalaciones. El único bienestar posible es producir algo a bajo costo. La acumulación de riqueza como fin último para el empresario, los recursos humanos son sólo peones sacrificables para la meta corporativa.

La calidad de vida es sólo un propósito en discursos y documentos el aderezo rimbombante que tiene todo plan de gobierno, llámese progresista o conservador. En la aldea global de Marshal MacLuhan cualquier mensaje es factible.

Usted y yo pertenecemos a la devastada clase media, nos ufanamos de poseer mundo, visión, experiencia, imaginación, creatividad, maestrías y doctorados, nadie, afirmamos, ha estado mejor preparado que nosotros para dirigir gobiernos o empresas.

La vida nos desmiente a cada momento, en pleno siglo XXI no hemos logrado equilibrar la balanza, pensamos que la plurifuncionalidad de un puesto reduce costos para la empresa o gobierno pero olvidamos que denigra a quien lo desempeña, creemos en la apertura del mercado y suprimimos los subsidios pero ignoramos al hambriento, nos hacemos llamar libre pensadores pero nos perturban las opiniones de los otros, legislamos para el bien común pero toleramos las taras y corrupciones institucionales. Esas son nuestras contribuciones cotidianas para mejorar la calidad de vida.

Olvidamos nuestra condición de marionetas del dinero o del poder, o de ambos, cavilamos sobre las injusticias mundiales pero especulamos con los bienes y el dinero de otros, nos quejamos de las condiciones políticas y la inseguridad pero ingenuos omitimos el pequeño detalle que nosotros elegimos a nuestros gobernantes.

Piénselo, fomentamos lo que padecemos, miramos ciegos al cielo buscando respuestas cuando están adentro de nosotros, aunque la frase suene desgastada hoy cobra más vigencia que nunca.

Apelemos a la solidaridad, no intentemos exiliar al limbo los restos de humanidad que aun nos quedan.

Gabriel Otero


Publicado el 28 de octubre de 2008 en Diario CoLatino
http://www.diariocolatino.com/es/20081028/articulos/60221/?tpl=69






LOS HERALDOS NEGROS

BARDOS Y GOLIARDOS DE SIEMPRE


César Vallejo
Santiago de Chuco, Perú
(1892-1938)


Hay golpes en la vida, tan fuertes… Yo no sé!
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma… Yo no sé!

Son pocos; pero son… Abren zanjas oscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán tal vez los potros de bárbaros atilas;
o los heraldos negros que nos manda la Muerte.

Son las caídas hondas de los Cristos del alma,
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema

Y el hombre… Pobre… pobre! Vuelve los ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como charco de culpa, en la mirada.

Hay golpes en la vida, tan fuertes… Yo no sé!





APOLOGÍA DE LA GUERRA

BARDOS Y GOLIARDOS DE HOY



Fotografía de Sebastián Salgado

En la paz canté a la paz, pero ahora
El tambor de la guerra es mío…
Guerra, roja guerra es mi canto…
Walt Whitman

La guerra es un peregrinaje de angustias
La solución de la ecuación de la pobreza,
Es la renuncia temporal a la alegría.
La guerra es la imperfecta constelación de la locura
Y la esperanza del descalzo.
La guerra es un aciago trajinar
Por un reino de congojas,
Es caminar sobre rescoldos insepultos.
La guerra son setenta mil heridas envenenadas
Eternamente abiertas,
Un testamento injustamente heredado,
Es la epopeya de una cólera.
La guerra es necesaria, como el pan;
Es un temblor de estrella vespertina,
La actualidad de una lágrima
Y el preludio de una sonrisa.

La guerra es la culminación de una elegía.

Wilfredo Peña
Aguilares, El Salvador
1965-






LATINO CULTURAL 1989

DEL BAÚL DE LOS DAGUERROTIPOS




Gabriel Otero, Diario Latino, 1989


Instantánea prehistórica con valor netamente sentimental, tenía pocos días de haberme incorporado a Diario Latino para coordinar el Latino Cultural, herencia involuntaria del poeta Eugenio Martínez Orantes, reto que asumí gustoso, aunque un poco petulante.

Mi carnal César Ramírez (Caralvá), fan del Tri, las memelas con bistec y de Botellita de Jeréz, se sumaría tiempo después. Lo demás es historia que se sigue viviendo sábado a sábado con otros personajes y en otras circunstancias.