MORIR SOLO
Paciente en capsula Foto cortesía: Revista Líder Empresarial Gabriel Otero Para Claudio Viaña Que terrible debe ser irse solo, partir carente de rostro, sin asidero de la carne, sin distinguir una cara amable, sin sentir el calor familiar, sin despedirse de los que uno ama, inconsciente, intubado, con los pulmones hechos triza. Es injusto porque en la muerte también se debe tener nombre y apellido, aunque sea fría e inesperada, aunque llegue a acariciar la frente con sus huesos, hay que evitar el espanto de ser cifra y estadística y aprovechar la oportunidad de abandonar este plano para surcar el cielo sobre un ...