21 de noviembre de 2008

COSAS DICHAS AL CAMINO

Portada del libro Cosas dichas al camino de Gabriel Otero, la edición fue realizada por Rosa María Zabal y los alumnos del 1er. año de bachillerato del Instituto Romera de la Ciudad de México


Nota del autor

Los poemas de este libro resumen 24 años de lidiar con la palabra, el camino ha sido largo, tanto que en un par de ocasiones me he sentado a contemplar el sol, por el sólo placer de buscar su luz. En este afán compilatorio se reúnen algunos versos de mis cinco poemarios: Remanso de las piedras (1993), Entre el aire y tu piel (1994), Sueños de Caín frente al espejo (1999), Cronogramas (2006) y Semillero (2007). Agradezco a Rosa María Zabal y a sus alumnos del 1er. año de bachillerato por el esfuerzo de editar esta recopilación que fue hecha para ustedes.

GO

CAMINO

1

Hice promesas
no recuerdo
si al viento
tracé mundos
en un párpado
que no se abre
votos
cosas dichas
al camino
río
la tarde
lluviosa
cae.

2
En mi juventud
acostumbraba
a rezar
a coser
almendras
en las mañanas
de ocio
a sentir
lo que nunca
habría
de sentir
a saber
lo que ahora
no sé.

CONFESIÓN

Quisiera
decirle en su boca
decirle con las yemas
lo de siempre
lo que nunca
le he dicho.

La espuma
se deshace en saliva
de querer decirle
lo de siempre
lo que nunca
le he dicho.

Las palabras
se quedan atoradas
en un vaivén
entre el insomnio
y la calma
de querer decirle
lo de siempre
lo que nunca
le he dicho.

Me encuentro
con el mar
en sus ojos
y navego
por decirle
lo de siempre
lo que nunca
le he dicho.


TESTAMENTO

Te dejo mis huesos
y el enredo del verbo
te dejo mi humus
disperso en el cuerpo
te dejo volátil
intensa y lejana
te dejo estrella
de ayer y mañana.

CARTA

Para Gabito

Nunca vislumbre tu llegada
apareciste arropado
por cantos de madrugada
saliste del vientre
como quien descubre
oquedades
como añorando
la viscosidad del limbo
te veo crecer
y veo a tus ojos
devorando cielos ciruelos
ay hijo nos falta tanto
por encontrar
y por encontrarnos
lo inusual es lo cotidiano
como crecer
junto a los cedros
he despreciado tanto
al tiempo
a ese tiempo
que no existe
y este es un día más
en el que sale el sol
pero es diferente
tu eres la intensidad
de estos abismos.

LABERINTO

He navegado cada mar
buscando algas de oro

He besado todas las bocas
cazando cada sueño

He quemado mis carabelas
para olvidar los temblores

He prendido a las estrellas
para consolar mis llagas.

COLORES

La vida es de colores
como el cerro azul

la revolución de las hojas
los ojos respirando iris

el ciprés la ceiba
besando a mi cielo.

CUERNAVACA

¿Cómo no sentir la inesperada
piel de tus tardes?
¿Cómo no dormir en las cúpulas
de tus iglesias?
Si fue tu lluvia la que conjuró
a mi sortilegio.
Si fue tu follaje el que curó
a mi garganta.
Y si en tu cielo desierto
no encuentro el rastro de un oráculo
será la hora de guardar los ojos
en los bolsillos del pantalón
será un nuevo tiempo
para empacarte y llevarte conmigo.

VEJEZ

La secuencia vital
ardiendo

Cronos sumergido
en el abismo

la vida que se fuga
en el incienso

es tiempo de coser
una mortaja
de estrellas.

CUALQUIER DÍA

Acaricio la cera metálica
de una vela quejumbrosa

escarbo entre las sombras
donde sólo las orugas habitan

palpo la sequedad
de las paredes

y platico con los ovillos
escondidos de las arañas
oigo la soledad
de los mil grillos

y luego
simplemente
apago el árbol
de la existencia.

POETICA V

Hace mucho tiempo
me perdí
en la desmemoria

la silueta del volcán
es sólo la quimera
de una mente ociosa

mi polvo lo esparcieron
por los cafetales

mi sangre
fue bebida por medusa

mi nombre
fue inmolado en nombre
de lo insano

pero todavía existo

persisto en la incorregible
búsqueda de mi palabra.



HOMENAJE

Para Gris

1
Si alguna vez muero
esconde mis perversiones
tira mis epigramas
conviértelos en piedras de río
hereda las canciones
que nunca escribí.

2

Recuerda mis intentos
por dormir subyugado
a tu sonrisa vertical.

3

Oh
la delicia de probar
el ojo de la existencia
el ritmo de tu gemido
la cadencia del tantra
si alguna vez muero
que tu templo
sea mi tumba

4

Si alguna vez muero
voy a volver
para cantarte
mi absoluto
imaginario

voy a volver
para hacerle
genuflexiones
a tu sexo.



OTRO DÍA

Para Roque Dalton

El poeta
redobla las colinas

deshace los durmientes
llora en las avenidas

prostituye a las palabras
en campos de amapolas

se ríe
hasta de las nubes más finas

ama el silencio de los callejones
cree en el vuelo de los ruiseñores
oye el grito de las larvas nocturnas

el poeta lamenta
camina hacia el firmamento.























2 comentarios:

Tzaviere dijo...

Me alegra haber citado, sin saberlo, uno de los excelentes poemas contenidos en el volumen.

Gabriel Otero dijo...

Tzaviere:

El poema que escogiste tiene especial relevancia, significa mucho para mi, por el momento en el que fue escrito.

Gratitud eterna por tus palabras hermano.
GO