17 de noviembre de 2008

HOMENAJE A GABRIEL OTERO

PIXELES ACTUALES



El lunes 10 de noviembre alumnos de primero de bachillerato del Instituto Romera de la Ciudad de México realizaron un homenaje al que esto escribe con el propósito de reconocer mi trayectoria profesional.





El momento fue solemne, después de los honores a la bandera, Rosa María Zabal, maestra de literatura y amiga leyó una breve semblanza biográfica de Gabriel Otero.


Los jóvenes fueron más allá editaron el libro compilatorio Cosas dichas al camino, que reúne 24 años de versos, querían llevarse un recuerdo de su servidor.


Lo que más me impactó fue la lectura que los jóvenes hicieran de mis versos, nunca pensé que podía comunicarle algo a otra generación.



Juego de espejos temporales el Gabriel Otero de ayer se asoma frente al Gabriel Otero de hoy.




Instantánea de la firma del libro de visitantes distinguidos del colegio


Firma de autógrafos




Gracias a Rosa María Zabal y a los jóvenes estudiantes del Instituto Romera por el homenaje, el libro y sobre todo por leer mis versos.








8 comentarios:

Gin666X dijo...

Caray qué bonito

Tzaviere dijo...

Minuciosamente merecido, poeta. Mi más feliz enhorabuena y abrazos fraternos.

caralvá dijo...

Hey Gabriel, Hermano te felicito.

Muy bien... las palabras te saludan.
Pero cuidado con los homenajes, uno nunca sabe si son parte de un equipaje para el nirvana. En tu caso ya sabemos que allá te esperan, pero no hay prisa tampoco.. felicidades y éxitos..
Nota: te publicaron Vicio de Hoy.

Ramiro aguilar dijo...

Gabriel:
Muchas felicidades, por otro triunfo mas, la Promocion 83 del Liceo Salvadoreño se siente orgullosa que uno de nuestros amigos tenga estos homenajes.

Ramiro Aguilar.

Gabriel Otero dijo...

Sí Gin666X, fue bonito y sobretodo emotivo...

Gabriel Otero dijo...

Tzaviere:

Gracias por tu amistad y tus palabras.

Abrazos
GO

Gabriel Otero dijo...

Caralvá:

Gracias por tus palabras y por honrarme con tu amistad.
GO

Gabriel Otero dijo...

Ramiro:

A la salud de la Promoción 83 del Liceo Salvadoreño, tan entrañables como siempre.

Un abrazo