26 de abril de 2009

ULTIMA ABOMINACIÓN

NUDO GORDIANO

Estrellas de M.C. Escher




No rasgo mis vestiduras ni arranco mis barbas —inexistentes, por cierto. No es por un prurito profesional como editor «exterminador de gazapos», ni por mi natural ser perfeccionista. Ni siquiera es por fidelidad a la pureza del lenguaje. Sólo me repele cómo se instaura, por distracción, por ignorancia, el error. Ahora la excelsa Real Academia Española, la otrora Santa Inquisición del idioma, es laxa. Se tornó transigente, permisible y tolerante. Se volvió «políticamente correcta» y, de paso, «nueva era». No me explicaría si, por ejemplo, aprobara que icono pueda escribirse también con tilde en la i: ¿para qué? No estoy en contra de la evolución del idioma. Cualquiera consiente que el lenguaje va suprimiendo partículas prescindibles para la comprensión de un vocablo: así el obsoleto «obscuro» eclosionó en «oscuro»; la misma evolución está obligada a eliminar el apéndice en el ser humano, a riesgo de negarse a sí misma. Pero la Real Academia es culpable de autorizar la chabacanería, los giros «populares» del habla en América Latina, bello nombre por cierto, preferible al insípido y demasiado anglicista «Latinoamérica». Aunque también es cierto que algunas palabras afortunadas han sido perpetradas en ese territorio. Aprecio la sonoridad del tosco «menjurje» en perjuicio del seco y castellano «mejunje». Pero jamás toleraré, y esto atañe más a la inteligencia que al idioma, la actual aberración del «bienvenidos, bienvenidas». ¿En qué instante se entronizó la estolidez? Einstein la asumía inherente al ser humano, capaz de erigir catedrales y al mismo tiempo de fascinarse ante la contemplación de una babosa. No llego a arrancarme el cabello (casi inexistente, por lo demás) pero me resulta lamentable escuchar a gente que creía pensante cometer abominaciones tales. Y peor aún, imprimirlas. Este asunto de género, en efecto, degeneró.


Javier Alas
Quezaltepeque, El Salvador
1964-

Publicado en El Porta(L)voz:http://213.134.38.31/portalvoz/index.php?option=com_content&view=article&id=306:cuatro-abominaciones-seguidas&catid=14:dizque&Itemid=89





2 comentarios:

Tzaviere dijo...

Gracias por apreciar mis palabras, Gabriel, al punto de dejarnos sin las tuyas para darles cabida.

Gabriel Otero dijo...

Tzaviere:

El texto es soberbio, me quedo con la entronización de la estolidez y esa imagen tan bella de construir catedrales y casi conmoverse en la contemplación de una babosa. Perdón que te conteste hasta hoy, te envío un abrazo.
GO