12 de junio de 2011

EL CIRCO

PALABRA DE CÍCLOPE


Fotografía cortesía de www.asamblea.gob.sv


¿Ya terminaron? ¿Algún otro interés oculto expuesto al respetable? ¿Y el país? ¿Y la gente que los eligió? ¿Y el progreso? ¿Y la reconciliación? ¿Y los Acuerdos de Paz? ¿Y el pasado? ¿Y el futuro?

Nosotros estamos aquí, viéndolos en un circo ridículo: el enano y el hombre con cuatro brazos se niegan a desaparecer de la escena, fueron eficaces en otras épocas, a uno le decían el manitas y al otro el pescado, uno ayudó a matar a los espectadores y el otro a robarlos.

Y desde la primera fila seguimos escrutándolos: los trapecistas abusivos que gobernaron durante 20 años gritan su miedo a las alturas, el no y el si, el siempre si pero no, “que nos garanticen talco en el trapecio e inmunidad en las redes”, replican antes de caer; los otros, los payasos que llegaron de las montañas pretenden quedarse en el circo cuando menos 20 años más, “somos graciosos y hacemos reír”, afirman entre muecas que sólo a ellos divierten.

¿Y el otro? ¿El mago prestidigitador? ¿El que dice nada por aquí y nada por allá? ¿El creador de consensos e ilusiones? El que viaja al reino mágico en aviones privados, el que come pretzels en Main Street y pregona que es divino vivir en un mundo tan pequeño ¿y ese dónde está?, predeciblemente agazapado esperando que le demuestren que no violó la constitución.

¿Qué les parecería si los ciudadanos clausuramos el circo? ¿Qué opinan del desafuero masivo? ¿Qué tal si les asignamos el salario mínimo?

¿Qué les hace confundir que las prebendas del partido son el bien común? ¿Qué les hace creer que sus dogmas son las recetas ideales para el país?

No entienden que el horno no está para bollos y que la democracia en El Salvador debe dejar de significar “demos gracias” de recibir tanta mediocridad de sus gobernantes.

Somos todos los que los observamos, somos todos los que esperamos que prevalezca la ética y la cordura, la tierra siempre ha sido nuestra y dudamos que sea de ustedes por su actuar.

Que quede claro que ya no somos los mismos, que quede claro que ya nunca más les endosaremos nuestra confianza, que les quede claro que la dignidad no se negocia.

Gabriel Otero

2 comentarios:

cesarramirezcaralva dijo...

Buena nota.
Debido a que la democracia aún es un terreno inexplorado.. y la alternancia política solo ha ocurrido una vez en los últimos 90 años.. casi nada.
Buen art..

Gabriel Otero dijo...

Gracias César, el asunto es que la política criolla es un circo y una sucesión de encantos y desencantos. En su momento todos los partidos políticos fueron alternativos (excluyendo al PCN) pero cuando llegaron al poder la putrefacción de éstos fue paulatina e inminente.

Saludos
GO