25 de septiembre de 2008

¿ANALÓGICO O DIGITAL?

PALABRA DE CÍCLOPE


Fotografía Javier Alas



Se ha repetido hasta el hastío que en las últimas tres décadas hemos vivido el desarrollo de la tecnología aceleradamente, no hay tiempo para vahídos, acaso segundos para el asombro. A diario leemos expectantes sobre clonaciones fraudulentas de tarjetas de crédito, separaciones de mellizos que comparten órganos o las novísimas linduras del almacenamiento de datos, ya existen computadoras cuyos discos duros guardan en tetrabites, o sea mil gigas para uso personal, cientos de miles de documentos digitalizados en un dispositivo de menos de diez centímetros.

La dicotomía entre lo analógico y lo digital está en boga, quien diría que dichos términos utilizados en la revolución electrónica se ramificarían hasta llegar a mesas de negociación entre países o incluso al fenómeno de la comunicación humana.

Analógico tiene varias acepciones, una se refiere a un tipo de señal que recibe variaciones continuas, otra a la ausencia de lógica. Digital describe lo relativo a los dedos y a la forma de almacenar datos analógicos.

Usted y yo nacimos alegremente analógicos, imperfectos, con variables lógicas constantes, nos tocó utilizar reliquias como la máquina de escribir y divertirnos con el atari, el walkman o los discos de acetato. Nuestros hijos tienen resabios analógicos pero en esencia son digitales, privilegiados de esta era, reyes del teclado, sus cerebros procesan enormes cantidades de información de todo tipo, ellos consumen reggaeton, pop y surf music en formatos wav, mp3 o mp4 y juegan en sus Xbox y Wii.

Paradójicamente habiendo tanta manera de atesorar, la memoria inmediata se ha convertido en algo masticable, nuestra mente analógica intenta rumiar datos, inasibles por abrumadores, la triste realidad es que envejecemos y no podemos responder con actitudes digitales.

Sin embargo, es una delicia ser analógico, baste recordar lo que nos costó cambiar los discos de acetato por discos compactos, el inmenso placer que nos causaba ver portadas, dilucidar conceptos y leer letras y tararear canciones y oír el scratch del vinil mientras la aguja de diamante se deslizaba por armonías y melodías o el palpar las teclas de una vieja remington u olivetti y arrancar la hoja cuando nos equivocábamos o utilizar el socorrido corrector blanco que hacía más obvios nuestros errores, o jugar con el atari con animaciones unidimensionales y ruidos cacofónicos.

Lo analógico y lo digital son conceptos que pueden interpretarse bajo un tamiz generacional, por lo que no será extraño que así como tenemos un signo astrológico occidental u oriental, nos cataloguen de analógicos o digitales de acuerdo a nuestro día y año de nacimiento.

En un futuro, lo analógico también tendrá un sentido peyorativo como cuando nos atravesemos la calle apoyándonos en un bastón y un niño digital pase raudo en su coche y nos grite: “quítese viejo analógico regrese al asilo de donde salió”.

Por lo pronto yo soy analógico, de signo zodiacal Virgo, nací en el año de la serpiente ¿y usted?.

Gabriel Otero

Publicado el 7 de octubre de 2008 en Diario CoLatino

http://www.diariocolatino.com/es/20081007/articulos/59551/?tpl=69











3 comentarios:

Pomfolygopaflásmasin dijo...

¿Y que nos pasará, incluso a esos híbridos analógico-digitales que somos muchos, cuando lo digital también esté pasando?

Muy buena reflexión Gabriel.

Gabriel Otero dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Gabriel Otero dijo...

Sería interesante conjeturar, no falta mucho para que eso suceda, la realidad virtual será el pan de las nuevas generaciones, ya les tocará a ellos responder tus interrogantes, muchas gracias por tu comentario.