23 de febrero de 2010

CADENAS NUESTRAS DE CADA DÍA

PALABRA DE CÍCLOPE




Siéntete rehén del correo electrónico, secuestrado entre cadenas de porquería, atiborrado de mensajes no necesarios, es el poder del rumor y la falsedad, les dicen hoax y spam, son largas serpientes, comenzaron interminables hace diez años y nunca culminan porque siempre hay algún crédulo descubridor.

Bill Gates te regalará 50 mil dólares por enviar este mensaje sólo pruébalo y verás, aprovecha que aún no cierran Hotmail, San Judas Tadeo no intercederá por ti si rompes el eslabón.

Hoy estás de suerte cambiarás de computadora, fuiste de los cien elegidos, eso sí, previo llenado de formularios con tus respectivos datos personales incluyendo números de tarjetas de crédito y códigos de seguridad.

Protesta porque tu voto no sirve, los políticos serán solo políticos, escríbele diez cartas anónimas a Mauricio Funes, exígele lo imposible en diez meses y a Felipe Calderón recuérdale su ineptitud y restriégale en la cara que prometió derogar la tenencia aunque tú no sepas que el impuesto se suprimió.

Horrorízate por la caza de ballenas y conmuévete porque utilizan a los cánidos como conejillos de indias, vomita porque los asiáticos se los comen en brochetas y carnitas, siempre es posible tanta hambrienta crueldad, eres ciudadano casi ejemplar que nunca levantas la mierda estática de tu mascota de la vía pública, ésta espera llenarse de moscas o a embarrarse en suelas de quién sabe quién.

Únete a las causas nobles, se solidario, dale forward cuando recibas fotos de niños secuestrados, y si puedes antes de morir dona también un riñón y tu corazón, sólo perderás tu dirección de internauta para integrar nuevos bancos de datos y generar más series de cadenas para que otros las lean.

Y en este clima de inseguridad reenvía la advertencia de un nuevo virus tan dañino que temes borre tu disco duro, la CNN lo anunció como la madre de todas las toxinas cibernéticas equivalente a una mordida de dragón de komodo.

Pero dejemos a un lado el sufrimiento global, hablemos de cosas amables como que a cada signo zodiacal corresponde una fruta, yo soy manzana y tú serás pera, kiwi o fresa y mientras contempla la foto en la que ella se abre de piernas, mamacita clítoris brilloso si por un ratito estuvieras aquí.

Y no te olvides de mandar este artículo a todos tus contactos so pena de morir en el teclado fulminado por un rayo, porque en la red también existe el limbo y la justicia divina.

Gabriel Otero


16 de febrero de 2010

CUPIDO EL PERVERSO

PALABRA DE CÍCLOPE


Venus y Cupido


Para Gris, siempre
Angelito arquero, producto del erotismo y la querella, hijo de Venus y Marte, engendro del rosa amor y la negra conquista, los griegos te llamaban Eros y los romanos Cupido.

Naciste con los ojos vendados para despedazar voluntades y ser venerado, porque no hay nada más grande que el amor y la tragedia, aunque tú eres heraldo de lo cursi.

Tan chiquito y tan perverso, enano flechador de ánimos, tu genealogía es extraña como la raza humana, cuando nuestras almas se pierden y se funden, tu esencia es la de aferrarte a ser celestino, seguramente creerás en tu inocencia y escogerás en braille los amores.

Yo la quiero y ella me quiere pero eso no significa que te invoquemos el 14 de febrero, si acaso deliberadamente, vil pretexto para obsequios costosos, seguimos navegando en la libre empresa cuales pendencieros viciosos tras la ganancia, el devorarnos día a día para reencarnar en la reciprocidad de cuerpos, ella en mí y yo en ella.

Yo tengo su corazón y ella el mío, ¿en serio, lolito alado, crees que el espíritu resida ahí? las llamas aturden las ideas, la condena eterna es sentirse desnudos al alba, la añoro desde hace milenios cuando la vi embrión y ella sólo me pensó en blanco y negro.

Hoy soy ella y ella es yo, rostros amoldados por la harina, adición de plenitudes, cómplices y amantes que segundo a segundo nos volvemos más pequeños entreviendo el mismo iris.

Tú, Cupido, eres la alegoría de lo inexplicable, representación de la pureza encubierta porque tu candor es un mito, el amor huele a fragancias y también apesta, se idealiza y se sueña, se vive de otra forma.

Con todos sus bemoles, el amor es la fuerza centrípeta que nos lleva al remolino, la respiración pausada de ella que empaña mis defectos, el aliento en el cuello impulsador de motivaciones.

Y cuando la imaginación se agote yo espero acompañarla a otras dimensiones.

Y nada de ello te inventaste, Cupido, el de las saetas doradas, más bien surgiste de la fiebre de la humanidad ávida de símbolos, que hoy racional, no entiende que el amor es más que una sensación química que supera al placer de comer chocolate.

Gabriel Otero

9 de febrero de 2010

LA DESPEDIDA DEL ANONIMATO

PALABRA DE CÍCLOPE

Fotografía cortesía de www.panfletonegro.com


Mucho de exhibicionismo hay en internet, el reafirmarse como habitante del aquí y el ahora, el existir en un cosmos visto pero impalpable, el relacionarse de una manera esterilizada con un teclado y una pantalla.

La computadora es ya un artículo de primera necesidad, acompañante de oficinas y parlamentos nocturnos, instrumento de trabajo simplificador, lo impreso empieza a sustituirse y a perderse la memoria, pero curiosamente, en la red hay alguien que nos recuerda: la amiga del prekinder, la vecina fugaz a la que vimos de reojo, los compañeros incidentales con los que no cruzábamos el saludo y los de siempre los entrañables.

Nos reencontramos con cada capítulo de nuestra historia efímera y vertiginosa ante los ojos, apenas oteamos imágenes, intuimos tiempos ganados y perdidos, reflexionamos sólo segundos porque gracias a los de ayer somos los de hoy.

Y es un gozo ególatra, un placer personal ver la película de nuestra vida en sepia con fragmentos reconstruidos y aportados por otros, hoy ya no somos anónimos, encarnamos personajes virtuales, nosotros los de ayer, hoy y probablemente mañana.

Es la lucha por permanecer en la mente, el reconocerse en lo vivido, el convenio tácito colectivo de “me acuerdo de ti mientras te acuerdes de mi” para tan sólo para esperar la muerte.

Y mientras tanto pasan días y noches gitanas y nos cobijamos en el amor de nuestras familias, los que la tenemos, e ilusos abrimos perfiles en Facebook, My Space y Hi 5 para pregonar utopías vitales y desterrar lo que nos queda de ignoto.

Entonces convertimos lo vano en cotidiano y además lo anunciamos en Twitter, jubilosos ostentamos la experiencia a costales como si eso sirviera de algo en un océano de heno y subimos nuestras fotos para que quede constancia de lo felices que somos.

Y destrozamos todos los misterios posibles y revelamos nuestros secretos y los exhibimos como trofeos porque nadie quiere ser desconocido.

Todos tenemos rostro e identidad y proclamamos la despedida del odioso anonimato, ese que es masa, todos y ninguno.

Gabriel Otero