31 de agosto de 2008

INAUGURACIÓN DE LA BIBLIOTECA NACIONAL, 1994

DEL BAÚL DE LOS DAGUERROTIPOS
El Presidente de la República y CONCULTURA en pleno, de izquierda a derecha: Sonia de Luna, José Luis Valle, Alfredo Cristiani, Gabriel Otero, María Isaura Aráuz y Misaela Molina


Ocho años después de que El Salvador se quedó sin biblioteca, a causa del terremoto de 1986, el Presidente de El Salvador Don Alfredo Cristiani inauguraba la Biblioteca Nacional, en ese entonces yo creía en CONCULTURA, pensaba que el esfuerzo no tenía precedentes, a pesar de que en su interior, yacían debajo de las piedras, personajes nefastos e innombrables que buscaban sobresalir a base de intrigas, de fomentar querellas, de convertirse en abanderados de la Cultura de la Paz, de pensar que la cultura era impartir clases de macramé a nivel nacional. Es una lástima que en la foto no aparecieron Claudia Allwood ni Rolando Reyes, a los que siempre estimé y respeté.











POÉTICA V

BARDOS Y GOLIARDOS DE HOY

Fotografía: Volcán de Izalco de Carlos Crespín

POETICA V

Hace mucho tiempo
me perdí
en la desmemoria

la silueta del volcán
es sólo la quimera
de una mente ociosa

mi polvo lo esparcieron
por los cafetales

mi sangre
fue bebida por medusa

mi nombre
fue inmolado en nombre
de lo insano

pero todavía existo

persisto en la incorregible
búsqueda de mi palabra.

Gabriel Otero

Del poemario Cronogramas, publicado en Arte Poética, Letralia y Poetas del Mundo







MUERTE SIN FIN

BARDOS Y GOLIARDOS DE SIEMPRE

José Gorostiza
Villahermosa, México
(1901-1973)

MUERTE SIN FIN (FRAGMENTO)

¡Oh inteligencia, soledad en llamas,
que todo lo concibe sin crearlo!
Finge el calor del lodo,
su emoción de sustancia adolorida,
el iracundo amor que lo embellece
y lo encumbra más allá de las alas
a donde sólo el ritmo
de los luceros llora,
mas no le infunde el soplo que lo pone en pie
y permanece recreándose en sí misma,
única en Él, inmaculada, sola en Él,
reticencia indecible,
amoroso temor de la materia,
angélico egoísmo que se escapa
como un grito de júbilo sobre la muerte
-¡oh inteligencia, páramo de espejos!
helada emanación de rosas pétreas
en la cumbre de un tiempo paralítico;
pulso sellado;
como una red de arterias temblorosas,
hermético sistema de eslabones
que apenas se apresura o se retarda
según la intensidad de su deleite;
abstinencia angustiosa
que presume el dolor y no lo crea,
que escucha ya en la estepa de sus tímpanos
retumbar el gemido del lenguaje
y no lo emite;
que nada más absorbe las esencias
y se mantiene así, rencor sañudo,
una, exquisita, con su dios estéril,
sin alzar entre ambos
la sorda pesadumbre de la carne,
sin admitir en su unidad perfecta
el escarnio brutal de esa discordia
que nutren vida y muerte inconciliables,
siguiéndose una a otra
como el día y la noche,
una y otra acampadas en la célula
como en un tardo tiempo de crepúsculo,
ay, una nada más, estéril, agria,
con Él, conmigo, con nosotros tres;
como el vaso y el agua, sólo una
que reconcentra su silencio blanco
en la orilla letal de la palabra
y en la inminencia misma de la sangre.
¡Aleluya, aleluya!







21 de agosto de 2008

CHILANGOS EN LAS ROCAS

VITRAL

Es en la Semana Mayor, independientemente de los acostumbrados golpes de pecho, éxtasis místicos, quemas de Judas, vigilias, procesiones, fuegos nuevos y otras expresiones sincréticas de lo religioso y lo pagano, cuando el estado de Morelos, como todos los años, se ve invadido por hordas de capitalinos o chilangos.

Los atractivos de Morelos son evidentes: cercanía a la capital, clima benigno, infraestructura turística, albercas y ojos de agua por todas partes, haciendas coloniales y el verdor característico injuriante a los ojos.



La irrupción chilanga representa para Morelos una derrama económica significativa, son los spring breakers nacionales que se esparcen en Cuernavaca, Jiutepec, Oaxtepec, Cuautla, Tequesquitengo y Tepoztlán, lugares predilectos para el descanso y punto de inicio del apostolado etílico. Son días para guardar y expiar las culpas en alcohol.

Llegan chilangos de todo tipo a Cuernavaca, los comunes y corrientes de Tepito, la Bondojo, la Peralvillo o la Morelos que se hospedan en el Papagayo, de quince a veinte individuos en un cuarto, o en hostales del centro, fácilmente identificables porque pululan en el Zócalo o el Jardín Juárez visten pantalones cortos, calcetas hasta las rodillas, tenis piratas o de contrabando y playeras del Señor Frogs y Carlos and Charlies, cantan cuando preguntan y le mientan la madre con sus claxones a quien se les atraviese.




Otros visitan a sus parientes sin previo aviso, vienen acompañados de la tía en tercer grado, los primos lejanos, la cuñis rebuena, sus hijos latosos y sus mascotas, es típico el caso el del anfitrión desprevenido que no sabe de donde provienen los ladridos hasta que pisa la excreta de perro al abrir la puerta de su casa.

Los menos, los chilangos pudientes, vienen a “Cuerna” a supervisar sus casitas de campo en Palmira, Reforma o Tabachines y se van a pueblear a “Tepoz” o a esquiar a “Teques”.

La televisión es indispensable para los chilangos y se cuestionan: “¿cómo perderse el clásico juego del América-Guadalajara en plenas vacaciones si está acá el compadre?” o “¿qué dirán mis hijos si no ven a Pokémon?” y “¿cómo no contemplar al papucho de Jorge Salinas en mi comedia favorita?”.

Cuando está por terminar la Semana Mayor esperan hasta el último momento, exprimen crudos cada gota del tiempo embotellado, algunos, previsores, se levantan temprano con la ilusión de conducir solos y sus almas los noventa kilómetros que los separan de la Ciudad de México, el problema es que miles de chilangos más pensaron lo mismo

.

Gabriel Otero

Publicado en el periódico Siete Días, 14 de abril de 2000, Cuernavaca, Morelos.






CUERNAVACA

BARDOS Y GOLIARDOS DE HOY

Catedral de Cuernavaca, Fotografía de Luis Henry

CUERNAVACA

¿Cómo no sentir la inesperada
piel de tus tardes?
¿Cómo no dormir en las cúpulas
de tus iglesias?
Si fue tu lluvia la que conjuró
a mi sortilegio.
Si fue tu follaje el que curó
a mi garganta.
Y si en tu cielo desierto
no encuentro el rastro de un oráculo
será la hora de guardar los ojos
en los bolsillos del pantalón
será un nuevo tiempo
para empacarte y llevarte conmigo.


Gabriel Otero


Del poemario Cronogramas, publicado en Revista Mala Vida, Letralia, Poetas del Mundo, Arte Poética y Espoesía.





TE QUIERO

BARDOS Y GOLIARDOS DE SIEMPRE

Luis Cernuda
Sevilla, España
(1902-1963)

Te lo he dicho con el viento,
jugueteando como animalillo en la arena
o iracundo como órgano impetuoso;
Te lo he dicho con el sol,

que dora desnudos cuerpos juveniles
y sonríe en todas las cosas inocentes;
Te lo he dicho con las nubes,

frentes melancólicas que sostienen el cielo,
tristezas fugitivas;
Te lo he dicho con las plantas,

leves criaturas transparentes
que se cubren de rubor repentino;
Te lo he dicho con el agua,

vida luminosa que vela un fondo de sombra;
te lo he dicho con el miedo,
te lo he dicho con la alegría,
con el hastío, con las terribles palabras.
Pero así no me basta:
más allá de la vida,
quiero decírtelo con la muerte;
más allá del amor,
quiero decírtelo con el olvido.




YO ME QUEDO MUDO

MOSAICO SILENTE

Sombras, Kumi Yamashita

YO ME QUEDO MUDO

Siento a veces que alguien me sigue,
que hay unos ojos que me ven
y busco entre las puertas,
detrás de los árboles,
pero nada hay;
entonces camino rápido,
debo mantenerme en movimiento
en caso de que alguna sombra
quiera alcanzarme
para platicar conmigo;
yo no quiero dar explicaciones
sobre el precio de la generosidad,
sobre esas guerras
contra pueblos cuyas lenguas
y costumbres no entendemos.
Yo me quedo mudo
ante las sombras;
inútiles las palabras
que intento,
que busco mientras la radio
anuncia una muerte más.
Yo me quedo mudo
ante las manos
que desde los árboles me llaman,
que insisten con sus preguntas
sobre el futuro,
sobre el destino de los pájaros,
sobre la ciudad y sus gritos.

Julio Torres-Recinos
Chalatenango, El Salvador
1962-

14 de agosto de 2008

CHAPULTEPEC

VITRAL


Fuente de la Templanza, Fotografía de Martha Vieyra

Refugio de aves migratorias, oasis de pinteros, altar de amores furtivos, recreo dominical de cientos de miles de capitalinos, resquicio del descanso, lugar que es de todos y de nadie, sitio por el que pasaron toltecas y aztecas hace ocho siglos, ese es Chapultepec del que emana la dignidad de cientos de años de historia, muchos transitaron por aquí y se cautivaron con su magnificencia, muchos aún estamos acicalando sus 686 hectáreas para que su rostro brille hoy y mañana.

Los ahuehuetes, especie adoptada como árbol nacional de México, abundan en Chapultepec, los viejos del agua son altos y monumentales, sus troncos rugosos han sido testigos de invasiones de enemigos extraños, de amores imperiales, de suicidios heroicos por la patria, de susurros perdidos en el viento y de apetitos carnales expuestos al sol o escondidos en las frondas.

Es el pulmón de la Ciudad de México a la que brinda muchos servicios ambientales, amortigua el ruido, absorbe el agua de lluvia recargando los mantos acuíferos, regula la temperatura y su follaje alberga los nidos de aves cantoras.

La palabra Chapultepec proviene del náhuatl “Chapulli” que significa saltamontes y “Tepe” (tl) cerro, “Cerro del Chapulín”, insecto que en Oaxaca se come con tortillas y guacamole, pero que los aztecas consideraban sagrado y con poderes sobrenaturales. Fueron ellos quienes lo nombraron así en el siglo XIII antes de fundar Tenochtitlán.

El Tlatoani Moctezuma Ilhuicamina lo estableció como lugar de descanso, erigió un palacio y aprovechó sus manantiales para abastecer de agua a la ciudad e invitó a Nezahualcóyotl, el Rey Poeta de Texcoco, a edificar un acueducto que tardó trece años en terminarse, una maravilla arquitectónica para la época, del que actualmente yacen vestigios en el camellón de la Avenida Chapultepec.

La conquista llegó abrupta, no podía ser de otra forma, Hernán Cortés y las cuadrúpedas personificaciones de Quetzalcóatl vieron la importancia del agua para Tenochtitlán, y utilizaron la estrategia de destruir parte del acueducto para sitiar la ciudad. En uno o dos años la impresionante ciudad cayó.

Cortés restableció el acueducto y construyó fuentes para almacenar el agua e intentó apropiarse de Chapultepec, cuestión que el cabildo revocó por los constantes abusos de autoridad y matanzas de indígenas del conquistador.
El virrey Luis de Velasco fue el que le otorgó a Chapultepec su carácter público en el siglo XVI.

A finales del siglo XIX y principios del XX en el mandato de Don Porfirio Díaz, a instancias de su Secretario de Hacienda José Ives Limantour, se formó una comisión encabezada por Miguel Ángel de Quevedo con la encomienda de ver el funcionamiento de los bosques de Vincennes y Bolonia en Francia.

Así, entre 1903 y 1906, y a semejanza del bosque de Bolonia, se remodeló Chapultepec tal como lo conocemos hoy, abriéndose al público en 1907. El bosque ya tenía lagos, andadores, calzadas con bustos de poetas de la época, fuentes y kioscos.

Entre 1960 y 1974 triplicó su tamaño al incorporarse la segunda y tercera secciones al igual que su oferta cultural y recreativa.

Por eso Chapultepec es historia, la misma que Nezahualcóyotl sembró en su calzada de ahuehuetes.

Gabriel Otero, Agosto de 2008

*Basado en las investigaciones del Lic. Atanacio Gutiérrez








D.F.

BARDOS Y GOLIARDOS DE HOY

El D.F. de noche, Fotografía: Diego Serebrisky
http://www.pbase.com/dserebrisky/

D.F.

1
Cielos rojos
lloriqueos
los caprichos de un prisma
floto entre las nubes y el silencio
de alguna alma en luto

desde arriba
la ciudad parece una bestia dormida
la gente se despoja de sus ruinas

desde aquí
todo es más claro
las llamas la sal y la rutina

he vuelto para quedarme
y arroparme en tu regazo


2
Hasta dónde hemos llegado
a este páramo invisible

las ninfas que a diario me seducen
las cursis violetas en retirada

alguna vez desflore rosas
en aquella maravillosa perpetuidad
de muchas voces

y no creí en la muerte
solo en el sueño

y en la vida en espiral
que es eterna.


Gabriel Otero

Del poemario Cronogramas publicados en la Revista Destiempos, No. 8, Mayo-Junio, México D.F., 2007 http://www.destiempos.com/n8/gabrielotero_n8.htm






9 de agosto de 2008

CANTO GENERAL (FRAGMENTO)

BARDOS Y GOLIARDOS DE SIEMPRE

Pablo Neruda
Parral, Chile
(1904-1973)

México, has abierto las puertas y las manos
al errante, al herido,
al desterrado, al héroe.
Siento que esto no pueda decirse en otra forma
y quiero que se peguen mis palabras
otra vez como besos en tus muros.
De par en par abriste tu puerta combatiente
y se llenó de extraños hijos tu cabellera
y tú tocaste con tus duras manos
las mejillas del hijo
que te parió con lágrimas la tormenta del mundo.
Aquí termino, México,
aquí te dejo esta caligrafía
sobre las sienes para que la edad
vaya borrando este nuevo discurso
de quien te amó por libre y por profundo.
Adiós te digo, pero no me voy.
Me voy, pero no puedo
decirte adiós.

Porque en mi vida, México, vives como una pequeña
águila equivocada que circula en mis venas,
y sólo al fin la muerte le doblará las alas
sobre mi corazón de soldado dormido.





A FEDERICO GARCÍA LORCA

MOSAICO SILENTE

"El Guernica", Pablo Picasso, 1937

A Federico García Lorca

Con dementes
Trazos surrealistas
Fluías,
Recargado de símbolos
Y diversidad.
Proyectabas tu inconsciente
Fusionando, así,
Sentimientos de asexuadas
Marionetas míticas,
Y alimentándote de obsesiones
Como burlando a la muerte
En complejos rituales
Dabas vida en cada obra
A exquisitos cadáveres.
Solo la luna fue testigo,
De tu excitación prohibida,
De tu pasión malograda,
De tu dolor de vivir,
Y de esa lúgubre
Noche de 1936.

Roxana González
Corrientes, Argentina
1973

* Agradezco a Roxana la gentileza de enviarme sus versos, confianza que me honra. Esta sección está abierta para todos.

HOMENAJE A DON JULIÁN OTERO ROEL, OCTUBRE DE 1989

DEL BAÚL DE LOS DAGUERROTIPOS



Gabriel Otero y Roberto Trabanino

No recuerdo con precisión la fecha, ¿septiembre u octubre?, pero sí el año, 1989. Mi padre tenía uno o dos meses de haber fallecido, la empresa Criaves S.A reconocía a uno de sus fundadores: don Julián Otero Roel, que ingresaría al Salón de la Fama de la Avicultura Latinoamericana. Fue pionero en lo que emprendió, carismático a más no poder, murió como debíamos morir todos, mentando madres. Don Julián, con magia siempre en los ojos y en las manos, cuando llegó a El Salvador montó el Drive Inn Riviera, que introdujo la gastronomía mexicana en el país, el restaurante se ubicaba en donde está el Don Pedro, que no sé si aún exista. Yo, orgulloso, recibía la placa en manos de don Roberto Trabanino, otro pionero, juntos él y mi padre, engulleron el mercado centroamericano y del sur de México abasteciendo de huevo y pollo de engorde a las granjas. Sirvan estas líneas para recordar al tigre de Monterrey, mi padre.




3 de agosto de 2008

SIEMPRE SERÁ LA NOCHE

BARDOS Y GOLIARDOS DE HOY



Sin título, Jerry Uelsmann, 1998


SIEMPRE SERÁ LA NOCHE

Siempre será la noche,
El silencio, cómplice conmigo;
Exacta realidad al contacto de mis manos.
La sustancia resquebrajada de mi carne
Descalza en las tormentas del silencio.

Estoy lleno del intenso maullido de la historia,
Del sentido harapiento que emana;
Hiriendo con sus vagones retorcidos
La luz informe del alma
Que ya avanzada en su noche,
Traga el humo espeso de la vida.

¡Ah, los sangrientos sudores de la vida,
lanzando ráfagas de bocas disfrazadas y enigmáticos insomnios!

Parece que la vida
―en su desenvoltura incesante―
sólo produce insoportablemente
Cortinas negras
Como esas que cuelgan
De las calaveras del infierno absoluto
Y del paroxismo dramático de la muerte
Que conduce a ese túnel sangrante de la tierra.

Sólo queda, entonces,
―entre la vida cotidiana
de lentas cenizas dolientes―
el silencio y la incertidumbre,
el minuto que adivina, enciende y apaga las esquirlas,
los intensos borbollones de la sangre
y los cirios de múltiples campanadas interiores.

31 de mayo de 1989.

André Cruchaga
Chalatenango, El Salvador
1957
-

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ARTE POÉTICA

BARDOS Y GOLIARDOS DE SIEMPRE

Vicente Huidobro
Santiago, Chile
(1893-1948)
ARTE POÉTICA


Que el verso sea como una llave
que abra mil puertas.
Una hoja cae; algo pasa volando;
cuanto miren los ojos creado sea,
y el alma del oyente quede temblando.

Inventa mundos nuevos y cuida tu palabra;
el adjetivo, cuando no da vida, mata.

Estamos en el ciclo de los nervios.
El músculo cuelga,
como recuerdo en los museos;
mas no por eso tenemos menos fuerza:
el vigor verdadero
reside en la cabeza.

Por qué cantáis la rosa, ¡oh, Poetas!
Hacedla florecer en el poema.

Sólo para vosotros
viven todas las cosas bajo el Sol.
El poeta es un pequeño Dios.